... y regalarte cada mañana de viernes una poesía.
Y atravesar el quicio de la puerta (ya) echándote de menos.
Y descontar minutos hasta tu siguiente sonrisa.
Y desear los viernes despegados de la silla y
los desayunos de los sábados con pan recién tostado,
mermelada,
mantequilla.
Y repetir verano en el fin del mundo.
Así transcurren nuestros años juntos.
Deslizándose alegres por tus OjOs de OtOñO.
entre chien et loup
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*Claudio* canta teclados, silencioso, masticándolos hacia adentro por más
que los vocifere con sable de verbo y ritmos brasileros que congregan a *Marisa...
Hace 20 horas