... y regalarte cada mañana de viernes una poesía.
Y atravesar el quicio de la puerta (ya) echándote de menos.
Y descontar minutos hasta tu siguiente sonrisa.
Y desear los viernes despegados de la silla y
los desayunos de los sábados con pan recién tostado,
mermelada,
mantequilla.
Y repetir verano en el fin del mundo.
Así transcurren nuestros años juntos.
Deslizándose alegres por tus OjOs de OtOñO.
rayuela es hogar
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«Y como el sol ardiente
Que llama a su luna
Ausente por su nombre
Yo te llamo
Amor»
*Chencho Fernández*
Vengo del hogar crepitante de un abrazo. Salgo al ...
Hace 1 día