... y regalarte cada mañana de viernes una poesía.
Y atravesar el quicio de la puerta (ya) echándote de menos.
Y descontar minutos hasta tu siguiente sonrisa.
Y desear los viernes despegados de la silla y
los desayunos de los sábados con pan recién tostado,
mermelada,
mantequilla.
Y repetir verano en el fin del mundo.
Así transcurren nuestros años juntos.
Deslizándose alegres por tus OjOs de OtOñO.
una canción es un barco a la deriva
-
Recién regresábamos de Sucre, esa ciudad boliviana que no nos lo pareció.
Tuvimos que sondear los extrarradios para sentirnos de nuevo en casa. Yo
tuve q...
Hace 1 día