Te propuse poner Madrid patas arriba, hacer surcos en sus calles de tanto caminarlas, estirar tanto los días que parezca siempre verano, subir siempre la Gran Vía con los ojos de sorpresa de la primera vez y volver a los lunes con pereza sonriente.
Y tú aceptaste sin peros ni "y si".
Madrid es un infarto
-
Hay domingos que no son derrota y hundimiento, como hay conciertos de
jueves noche que no son costumbre y estruendo. Hay domingos que se
entrelazan con c...
Hace 1 semana