- Las tiene todas, sí, las cuatro muelas del juicio, están perfectas y, además, le caben sin problemas en la mandíbula.
- ¡¡¡¡¡¡Arránquelas!!!!!
- No, no, no es necesario, como acabo de decirle, le caben sin problemas en la mandíbula. Algunas personas tienen el paladar muy pequeño y no pueden albergarlas pero a usted no le darán problemas.
- Le pido que me las arranque... Arránqueme el juicio que queda sellado con esas muelas, que se escape, que deje espacio
a todo lo que tiene que venir...