- Acaba el último trago y nos vamos.
- ¡Acabamos de llegar!
- Lo sé pero soy incapaz de sostenerte la mirada durante más tiempo.
- No me mires a los ojos...
- Lo he intentado también pero no es posible.
- (Jajajajajajajaja) Somos mayorcitos. Deberíamos controlar un poquito las ganas, ¿no crees?
- ¿Controlar? Te espero en el de señoras... ¡siempre está más limpio!
Y al retirarse le rozó la boca pausadamente en una caricia intensa y lasciva, presagio de todas las tormentas que se desatarían después contra la pared.
rayuela es hogar
-
«Y como el sol ardiente
Que llama a su luna
Ausente por su nombre
Yo te llamo
Amor»
*Chencho Fernández*
Vengo del hogar crepitante de un abrazo. Salgo al ...
Hace 3 días
