jueves, 19 de mayo de 2011

miércoles, 11 de mayo de 2011

25 Grados...

... y las esquinas llenas de parejas comiéndose la boca.
El calor aprieta en pleno mes de mayo.

... y en el metro, los bebés bostezan y se frotan los ojos
a unas horas a las que otras ciudades viven aún despobladas
de niños.
La velocidad de la ciudad no se ve alterada por los termómetros
dilatados.

viernes, 6 de mayo de 2011

Volar... modus vivendi...

Volare.
Fliegen.
Fly...

So hoch wie möglich.

Far, far away.

A veces, las palabras irrumpen en mi cabeza en formatos varios y muchas caen en el olvido, porque nunca fui una estudiante demasiado aplicada. Pero hay dos que tiendo a memorizar y utilizar... Butterfly... Schmetterling... y volar, fly, fliegen, volare... Ese tipo de palabras que, independientemente del idioma, siempre van acompañadas de sonrisas, cosquillas, sueños... y pura evasión.

Cuando volar se convierte en "modus vivendi", las alas no molestan al meterse en la cama y tampoco tienen tiempo de oxidarse.

jueves, 28 de abril de 2011

Depende del día

Madrid es una manzana podrida y por cada boca de metro asoman gusanos malolientes desde primera hora de la mañana, cabezas enormes pero huecas, no-pensantes...

Otras veces, Madrid tiene piel de melocotón y, al atardecer, los brazos se funden en abrazos largos y las sonrisas atenuan el sonido del tráfico.

Depende.

Del día.

Y de la hora a la que te encuentro, de eso también depende.

miércoles, 20 de abril de 2011

Volar

Me entretengo conjugando el verbo volar y, concluyo, que la primera del plural es la que más me gusta repetir hasta la saciedad unida a adjetivos y adverbios repletos de sueños, algunos esdrújulos.

Vuelo, vuelas, vuela, volamos ... volamos... escapamos... lejos... lejísimos... Volamos. Altísimo. Volamos. Infinito. Volamos.

lunes, 18 de abril de 2011

Torpezas

A veces cometo la torpeza de ser infeliz obligadamente, esto es, revolver el cortijo hasta encontrar una mota de polvo insignificante que, con una ración de imaginación y mala uva, se convierte en una montaña de polvo asqueroso... Es triste no saber gestionar la paz y la felicidad. Sí, lo es. De repente hay una parte de mi, totalmente incontrolable, que hace lo que se le antoja... y (¡por supuesto!) lo que se le antoja no es nada positivo.

Qué naturaleza tan extraña la del ser humano (sí, generalizo porque auto-apuntarme me duele mucho y es demasiado maduro para cómo estoy viviendo esta primavera, alterada cual adolescente con converse nuevas) cuando busca motivos para estar triste, en lugar de sonreír y matar al sol a carcajadas.

martes, 29 de marzo de 2011

Quistes

Yacían sobre la mesa diferentes órganos, todos ellos repletos de quistes del tamaño de una patata. El corazón apenas era capaz de marcar un ritmo medianamente acompasado. A través del hígado y los riñones apenas fluía nada. El estómago había adquirido la forma de los tres quistes enormes que lo habían ocupado. Yacían sobre la mesa. Él los observaba tras su lupa como si se tratara de un reguero de inofensivas y afanosas hormigas. Ella, sin embargo, trazaba metáforas en su cabeza y culminaba escribiendo un post dedicado a todas esas relaciones llenas de quistes, insalvables, venenosas.

viernes, 25 de marzo de 2011

"Yo te cuido, lobito".

Para mirarte mejor


Aunque te aceche con las mismas ansias, rondando siempre tu esquina, hoy no podríamos reconocernos como antes. Tú ya no usas esa capita roja que causaba revuelos cuando pasabas por la feria del Parque Forestal, hojeando libros o admirando cuadros, y yo no me atrevo ni a sonreírte, con esta boca desdentada. (Juan Armando Epple)

viernes, 18 de marzo de 2011

¡Viva el pop!

Pertenecen a mis años "jóvenes" y me traen tan buenos recuerdos. Hoy me levanté tarareándolos... (y muy feliz).

You know that's the way I like it

jueves, 17 de marzo de 2011

Balcones azules

- No sé si recuerdas que hace ya tiempo hablábamos de balcones.

- Lo recuerdo.

- ¿Recuerdas también un "carmen" granadino con balcones azules?

- Perfectamente.

- Soñábamos en alto con amaneceres llenos de besos y abrazos tras las persianas.Con domingos de desayunos infinitos y muchas carcajadas. Con no tener prisa. Tu "dolce far niente".

- No recuerdo fin de semana sin desayunos y carcajadas. Los tuvimos siempre.

- Sí, y ahora también los balcones azules, soleadísimos ya desde hoy. Tengo un deseo.

- A ver...

- Quiero plantar "giralunas".

Y él sonrió como solo saben sonreír las personas felices: con los OjOs, con la nariz, con la boca, con el cuerpo entero... Dejándose acunar por la alegría de esta nueva primavera juntos.