miércoles, 28 de abril de 2010

En este barrio peculiar en el que ahora vivo sucede, a veces, que la calle huele a especias y, cuando intentas descubrir de qué restaurante, bar o garito procede el olor, te das cuenta de que proviene de una casa particular a pie de calle repleta de colores, olores y sabores.

En este barrio particular reposa "la guerrera" después de una semana infernal. Sí, ya sé que es miércoles aún, pero para mi la semana ha terminado. Mañana me voy rumbo al Mediterráneo, a la buena música y la mejor compañía.

Con su permiso, ¡me bajo del mundo un ratito!

martes, 20 de abril de 2010

... hay gente que es de un lugar,
no es mi caso,
yo estoy aquí
de paso...
Latir y, en el latido, hallarte.
Descontar horas,
sumar vidas,
flotar en un mar dulce,
observar desde la quietud de tu faro el mundo
y, después, andarlo de rabo a cabo
y salpicarlo con la alegría alborotada
de cada día que cae
del calendario
despezado y lleno de rutina.
Soñar el encuentro en parada aún desconocida.
Latir y, en el latido, sonreírte.
Recordar con nostalgia los domingos
de lluvia y risas bajo las sábanas,
mientras dos calles más abajo
la gente compra faldas y bragas
bajo sus paraguas.
Latir y, en el latido, acurrucarme.
Acariciar los recuerdos que yacen
en cada rincón y acompañan las horas desocupadas
de tus manos.
¿Sabes?
Lo natural es fácil.
Atrás quedaron los tiempos en blanco
a la espera de un sms que nunca llega cuando debe llegar
y, sobretodo, nunca dice lo que esperas que diga.
Atrás quedó también la ansiedad,
ese cruel juego de ruleta rusa "hoy toca, estás en mis planes"
que tanto entretiene a algunos.
Atrás quedó todo lo relacionado con aratossiaratosno,
con encajes que nunca encajan lo suficiente
y recortes que acaban convirtiéndote en un collage
de ti misma llena de parches con las caras (y destrozos)
de otras.
Atrás...
A veces tan atrás que ya no recuerdo
cuanto transité esas calles.
Estaba de paso, ahora lo sé,
estaba de paso.

domingo, 18 de abril de 2010

Dejaste las cortinas de mi piel corridas, mi boca entreabierta y mis piernas dibujando aún el hueco de tu cuerpo, sobre el colchón quedó marcada tu silueta y en el aire un hueco que surco una y otra vez, como si de una puerta al mundo de los sueños de piel se tratara, para no echarte tanto de menos, para invocar todo lo que somos juntos, para no olvidar que hay kilómetros que se recorren con las yemas de los dedos una y otra vez, inagotablemente, para borrar la distancia y transformarla en anécdota, para desalojarla de esta historia que ocurre a unos cuantos palmos del suelo.

viernes, 16 de abril de 2010

Me gusta cuando dudas entre empezar por la nuca o la parte baja de la espalda, eso quiere decir que se sucederán cientos de caricias y risas, que llegará la marejada de ti que siempre estoy deseando.

viernes, 9 de abril de 2010
















El vinilo es de Annallenas para Chispum y luce sobre mi sofá desde hace unos días gracias
a quien sabe volar bien...

martes, 6 de abril de 2010

Missing you

Decidieron desenmascarar los sueños y convertirlos en día a día. Y aquel sueño de arrumacos y encuentros húmedos diarios se convirtió en rutina. Y desde entonces, la rutina se ha desvestido de aburrimiento y camina desnuda entre el salón y la habitación haciendo guiños y contoneándose, reclamando miradas de ojos grandes y caricias lentas con banda sonora.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Hagamos una revolución,
que nuestro líder sea el sol,
y nuestro ejército
sean mariposas.
Por bandera otro amanecer
y por conquista comprender
que hay que cambiar
las espadas por rosas.
Mientras te quede aliento
ve a buscar con el viento
ayuda, pues apenas queda tiempo.

Mago de Oz

lunes, 29 de marzo de 2010

Perder(me) la pista

Una nueva etapa. Un diálogo entre sueños me hizo despertar pensando en esa frase que dice "tres mudanzas son como un incendio". Un incendio no sólo de cosas materiales, si no también de personas, quienes, si no conocen tu dirección nueva, te perderán la pista, contactos arrojados al contenedor de los cartones junto con las cajas que sirven de puente entre uno y otro momento.

martes, 23 de marzo de 2010

Crónica de una ilusión (o de una mudanza)

Te dije que apretaría los dedos muy fuerte y confiaría en mi buena estrella, que me llenaría los bolsillos de canciones alegres y los ojos de sueños dispuestos a zambullirse en la realidad. Te lo dije y así lo hice y ha sucedido tal y como lo deseé. Me mudo a mitad de una de esas cuestas de Lavapiés que columpian los ojos hacia la luna. Me mudo a mi intimidad en esta primavera tan color fresa como mi carrito de la compra, mis toallas, mis sábanas, mi ... ¡ilusión! Guardaré en cajas y maletas todo lo que se puede guardar, lo más fácil de mover, lo más sencillo de volver a ubicar. Atrás quedan charlas en el sofá, en la cocina, desayunos largos, siestas color girasol, noches de alféizar... instantes que no caben en maletas, sonrisas que no encuentran lugar en cajas... Por delante hay un rinconcito que vivir y compartir. Ahora toca buscar otra ilusión para no dejar de apretar los dedos nunca... venga, ¡es tu turno!