que por la noche somos niños que juegan con la pasión y el deseo, ignorando los sentimientos que yacen detrás y, por las mañanas, somos adultos que se despiertan al mundo y se asustan porque los sentimientos continúan pero el otro no está.
No quiero dolor.
la mar desde lejos
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La fe, como el amor, es una cosa rara. Ya lo dejó dicho *Berrio*. La fe
mueve montañas, dicen. *Sísifo *las desciende y remonta. Pero la fe, más
bien des...
Hace 2 semanas
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