A diez pasos de las escaleras de la parada de metro de Duque de Pastrana hay una marquesina de autobuses. Esta mañana, a las ocho menos cuarto, bajo la marquesina había cinco o seis personas que se guardaban del frío y miraban hacia la izquierda. Al fondo de la calle, suspendida en el cielo azul profundo, estaba la luna llena de febrero, enorme debido a su proximidad a la tierra. Ilusa, pensé que todos contemplaban la luna hasta que llegó el bus, evidentemente por la izquierda, y se montaron todos y le dieron la espalda y ella, vergonzosa, fue escondiéndose tras una nube densa que ni siquiera dejaba pasar su luz.
Hace tiempo que no me bebo un ron miel...
la cabeza en las nubes, los pies aún en la tierra
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«El valle es de oro amargo
y el trago es largo... largo...»
*César Vallejo*
De repente comprendo que sólo sé escribir arterias con maneras de cordones
d...
Hace 2 semanas
4 comentarios:
Llamado a Tierra: ¿va todo bien? O al menos, ¿va todo?... Bueno, venga... ¿Va?
M
Va todo muy bien, Madame.
Mucho trabajo aquí dentro y mucha vida fuera.
Besossss
Yo he visto esa luna, y también se me escondia...
Me uno a ese Ron con miel...
Uns petonets...abriga't que fa fred!!! Vas tota nua!!!
PD= Siempre te pongo a prueba...je, je, je...
La mía se escapaba de detrás de la nube alrededor de las ocho menos diez...y no parecía triste
un besazo, princess ^^
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