Saludas desde el quicio de la puerta
y te invito a bailar.
Me adviertes de los posibles pisotones
y yo me río mientras
escojo canción.
"... y nos dieron las diez
y las once,
las doce
y la una
y las dos
y las tres...".
Me pisas y me muero de risas
que invade tu lengua...
Al despertar, me duele aún tu pisotón.
la cabeza en las nubes, los pies aún en la tierra
-
«El valle es de oro amargo
y el trago es largo... largo...»
*César Vallejo*
De repente comprendo que sólo sé escribir arterias con maneras de cordones
d...
Hace 1 semana
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