Saludas desde el quicio de la puerta
y te invito a bailar.
Me adviertes de los posibles pisotones
y yo me río mientras
escojo canción.
"... y nos dieron las diez
y las once,
las doce
y la una
y las dos
y las tres...".
Me pisas y me muero de risas
que invade tu lengua...
Al despertar, me duele aún tu pisotón.
la mar desde lejos
-
La fe, como el amor, es una cosa rara. Ya lo dejó dicho *Berrio*. La fe
mueve montañas, dicen. *Sísifo *las desciende y remonta. Pero la fe, más
bien des...
Hace 2 semanas
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