Después de comprobar que existen las princesas, sólo gracias a que existen batracios orgullosos de serlo y empeñados en escribir cuentos llenos de ventajas, he llegado a la conclusión, probablemente "una vez más", de que nos engañaron con tanto príncipe azul, pretenciosos y egocéntricos, demasiado ocupados en comprarse la talla exacta de polainas para lucir bien. Realmente las princesas son felices al lado de sus batracios de OjOs grandes y dentaduras afiladas, piel desnuda y lengua juguetona. Te espero en la charca a la hora acordada... y continuó camino a casa de la abuelita...
dame la mano
-
¿Cuántos dedos caben en una mano?
La respuesta correcta no existe, aunque todos se apresuren a responder:
cinco.
Hay personas que nacen con dos pulgar...
Hace 1 semana
1 comentario:
A mí dénme a mi sapo, la etapa de los príncipes ya fue.
Publicar un comentario