De nuevo, habrá hogueras. Y es ahora cuando me siento a recordar la Noche de San Juan del año pasado. Cumplimos puntualmente con nuestro ritual. Papeles pequeños llenos de momentos o historias que debían quedar atrás ardieron en el alféizar de la ventana. Tan atrás han quedado que ya ni recuerdo lo que escribí.
Hay años que no cuentan apenas. Sus 365 días pasan a ocupar el capítulo de "Anónimos", sin más. Otros años son tan intensos que, llegada la Noche de la quema, es imposible quemar nada negativo. Hoy sólo podría quemar azúcar y poner flotadores a todos los recuerdos.
Feliz Noche de San Juan.
la cabeza en las nubes, los pies aún en la tierra
-
«El valle es de oro amargo
y el trago es largo... largo...»
*César Vallejo*
De repente comprendo que sólo sé escribir arterias con maneras de cordones
d...
Hace 1 semana
No hay comentarios:
Publicar un comentario