En esta pausa de calor, aprovecharé para desempolvar la mochila, meter lo imprescindible y esperar aque se anuncie el vuelo que nos traslade a un lugar lejano donde desconectar del mundo tres semanas y celebrar cada amanecer azul turquesa.
Nos vemos a la vuelta. Será ya en el preámbulo a un OtOñO de OjOs grandes y sabor a pastel de ciruelas.
la mar desde lejos
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La fe, como el amor, es una cosa rara. Ya lo dejó dicho *Berrio*. La fe
mueve montañas, dicen. *Sísifo *las desciende y remonta. Pero la fe, más
bien des...
Hace 2 semanas