De granados y calabazas.
De canela y verde batracio.
De membrillos y membrillas.
De naranjas nuevas.
De besos incandescentes.
De higos almibarados.
De atardeceres interminables (sin ti)
y amanceres fugaces (contigo).
Otoño con sabor a piruleta,
ritmo de cuenta atrás feliz
y olor a celebración.
Otoño. Tus ojos. Y esa promesa
de besarme
por cada "s" perdida,
abrazarme por cada "s" olvidada
y borrar las despedidas
convertida en rutina.
Otoño. Tu abrazo. El placer
de bailar en la mejor compañía.
La certeza de saber volar bien.
la mar desde lejos
-
La fe, como el amor, es una cosa rara. Ya lo dejó dicho *Berrio*. La fe
mueve montañas, dicen. *Sísifo *las desciende y remonta. Pero la fe, más
bien des...
Hace 2 semanas
1 comentario:
la milgrana, ya sea ciñuela, cajín, o albar, es exuberante y exquisita, además, es bien cierto que acicala y atavía el Otoño con carmesí, púrpura y bermellón, casi escarlata, desde su equinoccio, pero... una concisión, tanto si hablamos del fruto como de la ciudad, debemos pronunciar con propiedad, y es que hay continuaciones que precisan pausa, tranquilidad, certidumbre, y decisión... sí, dicho es "graná"... y lo mejor está por escribir...
Publicar un comentario