De granados y calabazas.
De canela y verde batracio.
De membrillos y membrillas.
De naranjas nuevas.
De besos incandescentes.
De higos almibarados.
De atardeceres interminables (sin ti)
y amanceres fugaces (contigo).
Otoño con sabor a piruleta,
ritmo de cuenta atrás feliz
y olor a celebración.
Otoño. Tus ojos. Y esa promesa
de besarme
por cada "s" perdida,
abrazarme por cada "s" olvidada
y borrar las despedidas
convertida en rutina.
Otoño. Tu abrazo. El placer
de bailar en la mejor compañía.
La certeza de saber volar bien.
la cabeza en las nubes, los pies aún en la tierra
-
«El valle es de oro amargo
y el trago es largo... largo...»
*César Vallejo*
De repente comprendo que sólo sé escribir arterias con maneras de cordones
d...
Hace 1 semana
1 comentario:
la milgrana, ya sea ciñuela, cajín, o albar, es exuberante y exquisita, además, es bien cierto que acicala y atavía el Otoño con carmesí, púrpura y bermellón, casi escarlata, desde su equinoccio, pero... una concisión, tanto si hablamos del fruto como de la ciudad, debemos pronunciar con propiedad, y es que hay continuaciones que precisan pausa, tranquilidad, certidumbre, y decisión... sí, dicho es "graná"... y lo mejor está por escribir...
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