Confieso haber perdido la cabeza en el hueco cálido de tu abrazo
y caminar desnuda por el mundo vestida sólo con una blanca sonrisa.
Confieso que mis ojos aún cuentan estrellas, mientras mis dedos
comienzan ya la cuenta atrás hasta el siguiente beso.
Me confieso loca de remate cuando te tengo cerca,
aprendiz de saltarina y adicta a tu presencia.
Me confieso también cómplice de tus OjOs de mundO,
diana de tus miradas exploradoras,
feliz receptora de tus caricias busconas
y tus pellizcos juguetones.
Confieso sentir cada centímetro de mi piel cuando tú lo caminas
como si de una inmensa pradera llena de terminaciones que te desean
se tratara.
rayuela es hogar
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«Y como el sol ardiente
Que llama a su luna
Ausente por su nombre
Yo te llamo
Amor»
*Chencho Fernández*
Vengo del hogar crepitante de un abrazo. Salgo al ...
Hace 3 días
