El Retiro, desnudo de invierno. El centro de Madrid, barrido de gente después de la algarabía pre-Reyes. Y un manojo de nervios apoderándose de mis sueños y despertares, negándome las ganas de continuar.
A veces permanecer se vuelve algo insoportable.
bailando hasta el final de los disfraces
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Invito a la soledad a baile.
Son fechas de carnaval, tiempo de disfraces, amor camuflado tras la mirada
póker de los días en estribillo. Amaneceres sin a...
Hace 1 semana
1 comentario:
Cuando se vuelve insoportable valoras mucho más la amistad.
Hazme un hueco en tu agenda, Mentxu, no te permito lo contrario.
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